Nuestra petición
El pasado 15 de enero, y a raíz del tsunami provocado por la erupción volcánica de Tonga, en el Pacífico Sur, se produjo un derrame de petróleo en la refinería peruana de La Pampilla operada por la empresa española Repsol.
Un hecho que ha puesto en estado de alarma a BirdLife International, la mayor federación ambiental del mundo, con representación en 120 países, entre ellos Perú y España, donde sus socios ECOAN y SEO/BirdLife son decanas en la conservación en sus respectivos Estados. Nos preocupa profundamente el impacto ambiental del vertido de crudo y la falta de una respuesta contundente e inmediata por parte de Repsol ante este desastre ecológico que ya ha afectado a la Reserva Nacional Sistema de Islas, Islotes y Puntas Guaneras e Islotes de Pescadores, y a la zona reservada de Ancón.
El derrame de petróleo ha dañado la vida animal y vegetal en, al menos, 18.000 kilómetros cuadrados, afectando a las áreas protegidas mencionadas. Por la elevada productividad de la cercana corriente de Humboldt, estas islas albergan colonias de cría de aves marinas excepcionales por su tamaño y diversidad, que incluyen, entre otras especies, al cormorán guanay, cormorán de patas rojas, pelícano peruano, piquero peruano, charrán inca, así como al potoyunco peruano y al paíño de Elliot, que se alimentan en las aguas circundantes.
Una de las especies que se pueden ver más afectadas es el pingüino de Humboldt, que se encuentra en la categoría Vulnerable a nivel mundial y aparece listado en el Apéndice I de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) y en el Apéndice I de la Convención sobre Especies Migradoras. El impacto del derrame puede ser especialmente significativo para la especie, con riesgo máximo de exposición al vertido al no tener capacidad de vuelo, dado que más de la mitad de la población mundial se encuentra en la costa peruana.
De igual modo, nos preocupa que el derrame continúe hacia el norte siguiendo la corriente de Humboldt, cuestión que supondrá una amenaza para más aves marinas, el turismo y los medios de vida de las comunidades de pescadores.
Repsol es una compañía global con base en España, un país que, desgraciadamente, cuenta con una triste experiencia en este tipo de desastres ecológicos, especialmente -pero no única- tras el vertido del buque petrolero Prestige, en el que SEO/BirdLife coordinó a todos los voluntarios para el salvamento de la fauna petroleada afectada por el vertido.
Desde SEO/BirdLife, ECOAN y BirdLife International, les instamos a ofrecer, con la máxima urgencia, una respuesta contundente y eficaz para atajar las nefastas consecuencias que se están produciendo sobre la biodiversidad y las comunidades locales.
En particular, les solicitamos:
- Que Repsol asuma sus responsabilidades en este desastre ecológico y que habilite, de inmediato, los fondos necesarios para el salvamento de la fauna petroleada y la limpieza de los ecosistemas costeros y marinos afectados.
- Contar con las autoridades y entidades conservacionistas peruanas para afrontar este desastre ecológico y, en especial, para hacer un seguimiento de la fauna petroleada para poder disponer información precisa sobre el impacto final de este accidente.
- La creación inmediata de un fondo que proporcione los recursos necesarios para atender a las aves afectadas por el vertido (apoyando a las autoridades -SERFOR, NIMAN- y entidades locales -Zoológico de Lima-), así como la limpieza y retirada del vertido, en condiciones de seguridad suficiente para voluntarios y personal implicado.
- Apoyar un seguimiento a largo plazo de las áreas afectadas, para poder evaluar adecuadamente los impactos del accidente. En el caso particular de las aves marinas, asegurar el censo y seguimiento de la reproducción de las especies que crían en la zona afectada, así como potenciar el estudio de su dieta, niveles de contaminantes, demografía, etc. con especial atención al pingüino de Humboldt.
- Promover el aumento de la protección de los espacios ya declarados (incluyendo las áreas de alimentación en alta mar), y la redacción y ejecución de un plan de restauración de la zona afectada a financiar por su compañía, que cuente con la colaboración de las autoridades peruanas y el asesoramiento de expertos nacionales e internacionales.
- Poner en marcha una revisión concienzuda, transparente y con avales técnicos y científicos, de todos los planes de contingencia ante accidentes de todas sus instalaciones y actividades.
- Acelerar el cambio de su modelo de negocio para abandonar, cuanto antes, los combustibles fósiles y las actividades extractivas asociadas.
Firma para exigir al Presidente de Repsol, D. Antonio Brufau, y a su Consejero Delegado, D. Josu Jon Imaz, una respuesta inmediata.
Imagen: Pingüino de Humboltd. Pixabay.