En el quinto aniversario de la llegada del Aquarius a Valencia, las organizaciones de la sociedad civil, reunidas y unidas en el Tinglado Nº 2 del puerto, el mismo lugar donde hace cinco años desembarcamos 629 personas rescatadas por Médicos Sin Fronteras y SOS Mediterranée frente a las costas de Libia, denunciamos la mortífera gestión migratoria de la Unión Europea que atenta contra la vida y la dignidad de las personas incumpliendo los tratados internacionales en materia de derechos humanos firmados por los Estados miembros.
Las políticas migratorias están diseñadas intencionadamente para impedir las migraciones. Pero estas políticas no detienen a las personas en movimiento, porque sencillamente, además de ser imposible es impensable. Las personas somos migrantes de manera innata; el derecho a migrar es un derecho fundamental con el que todas nacemos; y puesto que no se puede detener a las personas en movimiento, nos criminalizan y arrojan a las manos de quienes nos explotan despiadadamente.
Mujeres, hombres, niñas y niños somos sometidas a constantes abusos en todos los frentes: atención médica, cobijo, alimentación, agua, saneamientos, orientación sexual, identidad de género… protección en sentido amplio que se nos niega de manera sistemática, cuando tratamos de huir de aquellos lugares en los que estas cuestiones nos pueden llevar a la muerte.
Las políticas diseñadas para parar estos movimientos migratorios son extremadamente perversas y tremendamente crueles.
Por ello, la asociación Aquarius Supervivientes y diversas organizaciones de la sociedad civil, en vísperas de que España comience la presidencia del Consejo de la Unión Europea, solicitamos al Gobierno español que:
1- Ponga fin a los rechazos en las fronteras y acabe con las detenciones de facto de solicitantes de asilo, incluyendo menores, en las fronteras de la UE, desmantelando el modelo fracasado de las islas jaula en las islas griegas, que sigue siendo año tras año la vergÜEnza de Europa, por indignas, inmorales y crueles pasando por alto todos los derechos fundamentales de las personas.
2- Impulse en el seno de la Unión Europea una política basada en los Derechos Humanos, proporcional y adecuada de acogida y asilo, independientemente de la nacionalidad de las personas que llegan buscando protección y del origen de las mismas.
3- Instaure vías seguras y legales para solicitar asilo en Europa en los países de origen o tránsito. Es necesario garantizar que las personas que migran sean sujetos con derechos garantizados durante todo su proceso. La falta de vías seguras, a las que obliga el derecho internacional, provoca muertes evitables como, por ejemplo, la masacre que se produjo hoy hace justo un año en Melilla, masacre que no se hubiera producido si estas personas hubieran podido ejercer su derecho a solicitar asilo sin necesidad de intentar saltar la valla.
4- Apruebe la regularización de medio millón de ciudadanos y ciudadanas que residen y trabajan en España bajo la losa de la economía sumergida, sin derechos ni protección alguna.
5- Dote de medios adecuados y suficientes de manera urgente para acabar con las trabas que abocan a la absoluta ineficacia de la administración para tramitar expedientes administrativos relacionado con la ley de extranjería: empadronamiento, salud universal, resolución de expedientes de arraigo, de nacionalidad, etc.
6- El cierre de todos los CIE, cárceles donde se priva de libertad a personas extranjeras que no han cometido ningún delio, simplemente por no encontrarse en situación administrativa regular en el territorio español.
7- Asegure la asistencia médica y medidas de protección y apoyo que permitan restablecer la dignidad de las personas en tránsito y recién llegadas aumentando asimismo el número de solicitudes de asilo aceptadas.
8- Implemente un mecanismo de búsqueda y salvamento aéreo proactivo que garantice las operaciones de búsqueda y rescate en el Mediterráneo: salvar vidas sigue siendo la prioridad; asimismo solicitamos que se detenga la criminalización de las ONG que realizan operaciones de rescate.
9- Acabe con el discurso que criminaliza a las personas migrantes; a quienes huimos de conflictos y miseria buscando protección y refugio, o simplemente una oportunidad o una vida mejor.
10- Impulse la revisión del enfoque de la política migratoria de la UE para poner fin a la militarización y externalización de fronteras, y al desvío de fondos de cooperación y acción humanitaria a fines de control migratorio, o como moneda de cambio de acuerdos comerciales que envilecen a los países del sur global.
11- Reconozca y tenga en cuenta a las organizaciones y comunidades de personas migrantes como actores clave en el diálogo sobre las migraciones para analizar su situación, intercambiar perspectivas y diseñar políticas en materia migratoria basadas en los derechos humanos, fomentando la cohesión social de toda la ciudadanía que conforma una sociedad.
12- Aplique medidas proactivas que reviertan directamente a la situación de desprotección y elevada precarización y criminalización de niñas y niños no acompañados que llegan a nuestras fronteras.
13- Aplique las medidas necesarias para acabar con la precarización y abuso de las jornaleras y jornaleros, proporcionando viviendas dignas en lugar de permitir y consentir asentamientos tan indignos que en la mayoría de los casos no cuentan con las infraestructuras más básicas de saneamiento, como luz o agua, sin que a nadie importe esta situación con las y los representantes políticos mirando hacia otro lado.
14- Ponga en marcha medidas de protección urgentes y efectivas para acabar con la violación de derechos básicos, especialmente de las mujeres migrantes, que con tanta frecuencia caen en redes de trata de personas con fines de explotación sexual (en muchos de estos casos, con niñas menores).
15- Tome medidas urgentes y potencie la implementación de políticas contra la crisis climática, origen en muchos casos de los movimientos migratorios, siendo los países del sur global los más afectados por esta crisis a pesar de ser quienes menos han contribuido a potenciarla, produciendo lo que ya conocemos como personas desplazadas climáticas.
Corren tiempos difíciles y es más necesario que nunca reivindicar la convivencia y la diversidad intercultural que fortalece y enriquece España en todos los sentidos y ámbitos económicos, sociales y políticos.
Exhortamos al futuro Gobierno español a paliar tanto sufrimiento, especialmente a unos pocos días de asumir la presidencia el Consejo de la Unión Europea. El ejecutivo español debe retomar la senda de la solidaridad y derechos humanos que mostró hace cinco años en la acogida de las personas que llegaron al puerto de València a bordo del Aquarius.
Los derechos humanos no necesitan pasaporte. Es urgente apostar por una política coherente con lo establecido en las agendas internacionales (Agenda 2030, Pactos Mundiales de Migración y Asilo) y con la nueva Ley de Cooperación en la que se recoge el objetivo de “fomentar un enfoque integral de la migración centrado en las personas y sus derechos”.
Hacen falta, sin demora, políticas basadas en una voluntad real y efectiva de mejorar la situación de las personas desplazadas, refugiadas y migrantes desde una perspectiva amplia y global. Es urgente la implementación de políticas que dignifiquen la vida de las personas que emprenden los procesos migratorios, sean cuales fueren los motivos que les empujan a ellos.
Pero no solo es la valla de Melilla, donde hace justo un año se cometió las más mortífera y violenta masacres jamás registrada en la frontera entre Marruecos y España, que se saldó con el asesinato de 37 personas y la desaparición de otras 77.
Entre 2014 y 2022 murieron 52.698 seres humanos en rutas migratorias de todo el mundo. Prácticamente la mitad en el Mediterráneo. Y en este balance no se incluye a las víctimas de las últimas tragedias en frente a las costas de Grecia y de Italia. MASACRES QUE PODRÍAN HABERSE EVITADO.
El Mediterráneo se ha convertido en el cementerio a cielo abierto más grande del mundo. La política europea NO puede seguir consintiendo estos crímenes contra la humanidad.
Migrar no es un delito.
Salvar vidas no es un crimen.
Ningún ser humano es ilegal.
Regularización YA
Directiva Migra Para Todas.
¡POR UNA VIDA DIGNA!
València, 24 de junio de 2023