¿Alguna vez te has sorprendido reaccionando con nervios, tensión o incluso con frialdad delante de tu hijo/a… aunque juraste que no lo harías?
No es falta de amor. No es que seas “débil” o que “no sirvas” para esto.
Tiene que ver con algo más profundo: Tu sistema nervioso.
El estado de tu cuerpo y tu mente en cada interacción marca la diferencia:
- Si estás en calma, tu hijo puede conectar contigo y consigo.
- Si estás en alerta, su sistema nervioso también entra en alerta.
Este test no pretende juzgarte, sino darte un espejo honesto.
En solo unos minutos descubrirás si tu sistema nervioso está siendo refugio REAL … o una fuente de reactividad para tus hijos y para ti.
Lo que veas aquí no es el final, sino el comienzo. Las respuestas que te incomoden son el primer paso hacia tu transformación REAL.
Instrucciones:
Responde con sinceridad. Vas a descubrir cómo está tu sistema nervioso hoy y cómo esto influye directamente en el de tu hijo/a.
En una hoja de papel , escribe tus respuestas (A , B o C).