Estudios clínicos han demostrado que 30 minutos de ejercicio moderado, 3-5 veces por semana, puede ser tan efectivo como algunos antidepresivos farmacológicos para tratar la depresión leve a moderada, ya que estimula la producción de endorfinas, serotonina y factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF). Por el contrario, el alcohol actúa como depresor del sistema nervioso central y puede empeorar los síntomas depresivos a largo plazo, mientras que la marihuana medicinal requiere supervisión médica especializada y no está aprobada universalmente para el tratamiento de la depresión.