Sabemos que la terapia es muy importante para usted y su hijo. Sin embargo, atender a un niño enfermo no es beneficioso y puede poner en riesgo la salud de otros niños y del personal. Por eso seguimos las recomendaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). No se debe asistir a terapia si su hijo o alguien que vive en su hogar ha tenido alguno de estos síntomas en las últimas 24 horas:
- Fiebre (100 °F o más)
- Diarrea (líquidas, aguadas o con sangre)
- Vómitos
- Erupción en la piel con fiebre
- Dolor de garganta con fiebre y ganglios inflamados
- Tos fuerte
- Secreción en los ojos (mucosidad espesa o conjuntivitis)
- Piel u ojos amarillentos
- Enfermedades respiratorias como bronquitis o gripe
- Varicela
- Infección viral
- Parásitos (piojos, sarna, etc.)
- Infección bacteriana