¿Y si tu explosión empezara mucho antes de que levantes la voz?
Cuando explotas con tus hijos e hijas es fácil pensar que te ha faltado paciencia, que estabas demasiado cansada, “que se han portado fatal” o que simplemente ese día no podías más...
Pero una explosión no empieza en el grito.
Antes han ocurrido muchas cosas dentro de ti, y después de la explosión... también.
Este diagnóstico de la Educación Real® te ayudará a descubrir qué parte de tu ciclo está teniendo más peso ahora mismo, y qué puede estar haciendo que vuelvas una y otra vez al mismo lugar aunque cada vez te prometas hacerlo diferente.
No hay respuestas buenas ni malas. Contesta pensando en cómo vives estas situaciones AHORA, no en cómo te gustaría responder.